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Es quizás una de las etapas más difíciles para los padres. El momento de decidir a qué edad deben salir solos nuestros hijos y permitir que comiencen a hacer sus vidas sin nuestra protección. Es un debate interno entre el aumento de peligro en la calle con la necesidad de fomentar su independencia y madurez.

Trataremos de ayudarte con estos consejos sobre:

A qué edad deben salir solos nuestros hijos:

1: No polarices el peligro.

Las desapariciones son uno de los temas que más preocupan a padres y madres actualmente. Aunque el número por desgracia es elevado, la mayor parte de niños desaparecidos son adolescentes que se han fugado de centros de acogida. No pienses siempre con miedo para no transmitir esa inseguridad a tus hijos cuando estén solos.

2: Dales tu confianza paulatinamente.

Comienza permitiendo salidas solos en cortos periodos de tiempo y a lugares muy cercanos de casa, la casa de un amigo, un parque cercano, hacer alguna compra por el barrio… por ejemplo. Establece una hora de llegada para que nos demuestren que podemos confiar en ellos y así tú mismo podrás comprobar su grado de madurez y responsabilidad.

3: Ahora los móviles, sí.

Aunque el uso del móvil ha supuesto más de una vez un tema de discusión entre tus hijos y tú, cuando salen de casa es una opción perfecta para estar en contacto. ¡OJO! Estamos tratando de dejarles autonomía y su propio espacio. El móvil sólo nos da la tranquilidad de que podemos localizarlos y ellos a nosotros si nos necesitan, pero no debes excederte en el control de su salida.

4: La edad la estableces tú.

Existen muchos factores para determinar la edad en la que pueden salir solos. La madurez del niño, el entorno en el que se encuentra, el tipo de plan que quiere hacer, la preparación y educación en las situaciones que se puede encontrar… Normalmente a partir de los 12 años los niños ya tienen una organización de ideas desarrollada para identificar las situaciones de peligro y saber evitarlas.

No tengas miedo, si tu hijo ve que confías en él para que empiece a realizar actividades sólo seguro que sabe responder con responsabilidad y madurez. Recuerda siempre que los consejos no tienen caducidad y el “no hagas caso a extraños aunque digan que me conocen a mí”, nunca estará de más.